PROVINCIA DE GIJÓN

PRE-PASCUA DE LA PROVINCIA DE GIJÓN

Tuy, 27 y 28 de Marzo

El fin de semana del 26 al 28 de marzo un grupo de jóvenes de la provincia de Gijón nos reunimos en Tuy para celebrar la Prepascua.

        Pero… ¿Qué es una Prepascua? Es algo que todos nos preguntábamos y que descubrimos por medio de las actividades y juegos que realizamos a lo largo de estos días.
       
        Llegamos el día 26 por la noche y nos esperaba una gran sorpresa: todos nos convertiríamos en investigadores del CSIR (Centro Superior de Investigaciones Religiosas). Tras conocer las normas y ponerlas en práctica comienza nuestra investigación, la conocida como “El Caso J.C.” Teníamos un objetivo, debíamos juzgar si J.C. era culpable o inocente.

 

El sábado 27 por la mañana el cartero llega a Tuy y trae la bolsa cargadita de cartas, con un remitente muy especial: Jesús. En ellas nos pedía ayuda, nos elegía para seguir con su proyecto: seguir haciendo el bien allí donde veamos sufrimiento. Prestarle nuestras manos para seguir curando, bendiciendo y acariciando; prestarle nuestros pies para seguir acudiendo ante los desvalidos; prestarle nuestros labios para besar a los niños y hambrientos de amor; prestarle nuestra lengua para seguir anunciando y denunciando; prestarle nuestros ojos para mirar con ternura y cariño a todos; prestarle nuestro rostro para sonreír siempre, para iluminar con mirada de gracia, de paz y de alegría; prestarle nuestro corazón, para que Él, a través de nosotros, pueda seguir amando a su manera.

        Tras aceptar su misión comienza nuestra investigación, recorrimos las estaciones del vía crucis, el camino que Jesús siguió hacia la cruz. ¿Qué mejor modo de acercarnos a los hechos?

       

Por la tarde, para seguir con la investigación, hicimos una versión muy especial del juego de la oca. Fuimos descubriendo su vida, sus amigos, las palabras que pronunció y los actos que realizó. Debíamos estar atentos y tomar nota, porque el momento llegaba, el juicio estaba cerca.

        A continuación tuvo lugar el juicio contra J.C. Teníamos acusado, teníamos jurado y nosotros mismos nos convertimos en la acusación y en la defensa. Tras un largo vaivén de pruebas, testigos, alegatos, disputas y desacuerdos, el jurado se retira a deliberar. La decisión no fue fácil pero el veredicto estaba claro: “Declaramos al acusado culpable”.

        Por la noche vimos la película Hotel Rwanda, mediante la cual descubrimos que hoy en día sigue habiendo personas que toman el mismo camino de Jesús, que entregan su vida para servir a los demás, que dan el 100% sin reservas.

        El domingo conocimos otro lado muy importante en la vida de Jesús: sus amigos, su familia. Tras su muerte los discípulos se escoden, sus amigos le niegan, todos pierden la esperanza, se sienten débiles, frágiles, limitados, asustados, porque no supieron dar la cara por Jesús. Nos dimos cuenta de que esta actitud, en ocasiones,  también se ve reflejada en nosotros: cuando estamos con un grupo de amigos que no pertenecen a JMV o que no son cristianos y se meten con nuestras actividades o se mofan de nuestras creencias y no decimos nada, nos callamos y miramos hacia otro lado como si no fuera con nosotros, no damos la cara por Jesús y, al igual que sus discípulos en aquel momento, sentimos miedo de reconocer que somos sus seguidores. Pero este caso no acaba con la muerte del culpable sino que comienza con su resurrección. Jesús muere y resucita, vuelve para quedarse con nosotros, y esta vez, para siempre. Jesús camina a nuestro lado y con Él superamos nuestros miedos y debilidades.

        Para terminar el fin de semana lo hacemos con una Eucaristía y como esto era una pre- pascua y todavía era Domingo de Ramos recordamos la entrada de Jesús en Jerusalén, bendecimos el laurel y cantamos con euforia y alegría.

        Se acaba el fin de semana, llega el final de nuestra convivencia, pero no es un final triste, estamos juntos en esto, todos somos seguidores de Jesús y aceptamos su misión de amor, a todos nos queda un largo camino por recorrer, con cosas que aprender y retos que superar pero de momento todos lo conseguimos, éramos  unos investigadores profesionales, habíamos superado el reto, resolvimos El Caso J.C. y el CSIR nos dio un diploma de reconocimiento. Somos investigadores, somos vencedores, somos soñadores, somos ganadores, todos somos constructores.

        Llevar a cabo la tarea de Jesús es aquí y ahora nuestra responsabilidad.

        Pero, al final… ¿Qué fue la Prepascua? Podría decir que la Pre pascua fue una convivencia, pero mentiría. Fue más que una convivencia, fue una “súper convivencia”, porque en las convivencias nos reunimos para conocer gente y hacer amigos, y Jesús siempre está presente porque nos reunimos en torno a Él. Pero en la Prepascua Jesús no está presente, la Prepascua es Jesús, porque nos reunimos por Él y para Él.

        La Prepascua ha sido aprender a pensar, aprender a orar, aprender a creer, aprender a defender lo que creemos. Ha sido sentirnos verdaderos seguidores de Jesús, ha sido más que un fin de semana, ha sido algo que penetra en nuestro corazón y lo cambia, ha sido Palabra, Vida, ha sido Jesús entre nosotros. La Prepascua ha sido compromiso, ponerse en marcha y unirnos a un gran proyecto, sentirnos parte viva del Reino. Ha sido descubrir que es nuestra responsabilidad seguir adelante con esto, y que solo nosotros podemos decidir cómo van a ser las cosas.

Está en nuestras manos cambiar la historia.

 

 

 

 

 

 

 

 

Selene Roz Cortina
          JMV  Patronato San José (Gijón)

                                                           

 

 
       
 
 
JUVENTUDES MARIANAS VICENCIANAS España.