MERCADILLO SOLIDARIO MISIONERO REGINA MUNDI
Este año, en el Centro Regina Mundi, hemos acentuado una de las Notas de nuestra Asociación JMV, intentando hacer lo que está a nuestro alcance añadiendo a nuestro Estilo de Vida la virtud de JMV “Sensibilidad ante las pobrezas”.
Así que nos hemos puesto manos a la obra los grupos desde Juveniles hasta Catequistas, pues si ya tuvimos una grata experiencia para la Fiesta de la Milagrosa, esta vez no podíamos perder la ocasión.
3 de mayo, festividad del día de la Cruz muy típica en la ciudad de Granada. En el Colegio se reúnen familias, actuales y antiguos alumnos, amigos, profesores, Hijas de la Caridad…Todos para contemplar la cruz rememorando aquellos años en los que participábamos de su montaje, disfrutando, y estando de enhorabuena, pues este año, ni más ni menos, nos otorgaron el primer premio, destinando el importe conseguido al comedor de transeúntes de las Hijas de la Caridad.
A diferencia de años anteriores, éste hemos incorporado el “mercadillo misionero”. De vendedores: todo aquél joven que se ofreciese, y algunos en sintonía con tal día. En el mostrador estaba todo preparado para que “nos los quitaran de las manos”.
Pasaron pocas horas para que se empezase a llenar la caja, niñas que se acercaban a por pulseritas de bolas, niños que quizás aprovechando que al día siguiente era el día de la madre, buscaban aquella pulsera-rosario con la que sorprender a las homenajeadas. Para los aficionados a la lectura, había una gran variedad de separadores decorados según todos los estilos: princesas, Hello Kitty, Disney, Harry Potter, El Internado, equipos de fútbol… Y para los más golosos, surtidos de chucherías. En unas horas bastante entretenidas, se consiguió vender todo. Nuestro objetivo se había cumplido.
Sin embargo todo requiere su esfuerzo y su tiempo. Así que una vez organizados, nos pusimos manos a la obra. Muchos son los que cambiaron una tarde del viernes por trabajar. Un buen espíritu de colaboración dio fluidez a la tarde y se pudo dejar el proyecto bien avanzado. No bastó con un día, por eso desde casa también hemos participado, pero nos gusta el trabajo en quipo, así que convocados varias tardes en el Colegio, nos fuimos dando cita, pues partimos de la ventaja de que además, vivimos en un clima de amistad.
En ocasiones nos atacó la duda de… “mucho trabajo para poco fruto”. Quizás sea verdad, puesto que el fruto no nos lo comemos nosotros, pero por muy poco que sea, en el destino adonde enviemos los beneficios, estoy segura que se podrán tomar de postre una buena macedonia.
Muchas son las ganas que tenemos de ayudar, difícil encontrar el medio, pero este año hemos hallado una opción que consigue los objetivos que nos proponemos, incluso superándolos. Ahora nos queda seguir planificando nuevos proyectos, continuar atrayendo a la gente, haciéndoles ver que con una forma de divertirnos podemos ayudar a los que nos necesitan. Como jóvenes de JMV, desde nuestro Centro, desde lo que tenemos a nuestro alcance, nos dejamos llevar por las Nota Misionera y Vicenciana. Vamos hablando por el camino de que no nos podemos detener, de que somos testigos, de que trabajamos… nos vamos motivando para no optar por una actitud pasiva. Y en esto consiste. Por eso…¡pásalo!
Queremos agradecer al Colegio y a la Comunidad de Hermanas de éste, su disponibilidad en cuanto a todo lo que proponemos, facilitándonos el trabajo y acogiéndonos con los brazos abiertos. Gracias también a quienes han estado detrás de todo el Mercadillo, que han sido muchos y sin esperar nada a cambio. Y Gracias a Dios, por mantenernos en pie ante las dificultades, por reunirnos para una razón, y por un final feliz de lo que es sólo el principio.
Marina Bolívar Arroyo
JMV, Colegio Regina Mundi