PROVINCIA DE GRANADA

MISIÓN POPULAR EN EL BARRIO DEL NARANJO (CÓRDOBA)

¡PARA QUE TENGAMOS VIDA! Así comenzaba la IIª renovación de la misión popular en el barrio del Naranjo (Córdoba) desde los días 1 al 9 de marzo donde hace dos años había sido el tiempo fuerte de la misión en la que habíamos participado. El equipo misionero lo formábamos un Misionero Paúl de la Provincia de Salamanca (P. Fabriciano), dos seminaristas (Patricio y Jan), dos Hijas de la Caridad de la Provincia de Granada (Sor Carmen y Sor Encarnación), dos matrimonios (Geli y Paco, Rosa y Sergio) y dos jóvenes de JMV, una de la Provincia de Sevilla (Antoñita) y otra de la Provincia de Granada (Lucía).  Entre los objetivos de la renovación destacamos:

  1. Establecer contacto con todos los grupos parroquiales existentes.
  2. Formación de catequistas.
  3. Potenciar la pastoral con los padres que preparan a sus hijos para la primera comunión.
  4. Conectar la catequesis de primera comunión con los adolescentes.
  5. Potenciar los grupos juveniles.
  6. Fomentar la pastoral familiar teniendo encuentros con los matrimonios.
  7. Potenciar las Asambleas Familiares Cristianas.

            Cuando estaba haciendo la maleta numerosos miedos me invadían… ¿cómo estaría todo después de todo este tiempo?, ¿debería ir y echar una mano?, ¿quién soy yo para hablar de Dios? …Sin lugar a dudas, el Espíritu soplaba y cogí el autobús con destino “El Naranjo” con un gusanillo en el cuerpo impresionante. La acogida fue increíble, nunca me imaginé que nos pudieran esperar con tanta ilusión, alegría,… como decía alguno de los misioneros “como agua de marzo”. Nos pusimos manos a la obra trabajando en equipo, preparando una gymnkana infantil, visitando a los enfermos, haciéndonos presentes en las asambleas, los colegios,… teniendo encuentros con los catequistas, los dueños de casa, los animadores, el coro, los jóvenes…

            No se trataba sólo de ‘hacer’ sino de compartir lo que cada uno de nosotros llevaba       dentro, aquello que le movía y por lo que vivía… Muchos me preguntaban por qué no había estado allí el año pasado… Cómo explicarles que hubo un tiempo en el que perdí el rumbo, donde no te sentí y no te veía pero sin embargo estabas ahí, a mi lado, pero yo no veía más allá… Y nunca me dejas de sorprender, pones en mi vida alguna de esas personas que son como ángeles de la guarda siempre pendientes de ti, acompañándote y fue entonces cuando empecé a verte en todos ellos. 

            Y es que durante la Misión compartes lo poco o mucho que tienes dentro, pero sin lugar a dudas recibes mucho más de personas como Merceditas, esa abuelita con esa sonrisa en la cara, que aparecía en una oración de la mañana tan sólo para saludar a los misioneros, ese párroco o esa sacristana, siempre dispuesta a todo lo que le pidieras: “necesito velas, telas...” y te sorprendías por la amabilidad y paciencia que tenía con nosotros, ya que le poníamos todo “patas arriba”, o esa joven que te decía: “estás loca, pero quiero tener esa alegría que tienes tú”, o el cariño que mostraban las personas que visitaban a los enfermos, la alegría de los niños…
             
            Y si ahora tuviera que deciros una palabra tan sólo diría “Gracias” porque son ellos lo que me han dado VIDA a mí. Gracias, Dios, por ponerlos en mi camino.


Lucía López (JMV Granada)

 
 
 
JUVENTUDES MARIANAS VICENCIANAS España.