ENCUENTRO NACIONAL CLV 2005

Ávila, 22-23 Octubre

 

Durante los días 22 y 23 de Octubre de 2005 se ha desarrollado el “Encuentro Nacional de las Comunidades Laicales Vicencianas” en el Centro Parroquial “La Milagrosa” de los Padres Paules en Ávila capital, bajo el lema: “LA COMUNIDAD: ALIMENTO DE FE, TEMPLO DE ORACIÓN”

A este Encuentro han asistido, además del Director Nacional de JMV (El Padre Juanjo) , la Delegada Nacional de JMV (Sor Esther) y la Presidenta Nacional de JMV (Begoña), que forma parte a su vez de una Comunidad Laical Vicenciana, 40 miembros de la sección adulta de JMV, pertenecientes a 17 Comunidades Laicales Vicencianas (Galicia-Asturias, Centro la Bene de Valladolid, Avila, San Alfonso, Sgdo. Corazón, CLV Sur Madrid, CLV Madrid Centro, Cristo Salvador, Clínico de San Carlos, 2 de Mª Inmaculada, Ciudad Real, Bétera, Beniganim, Comunidad Emmanuel, Resto Israel y Las Palmas Gran Canaria) de 7 provincias distintas (Gijón, San Sebastián, San Vicente, Santa Luisa, Pamplona, Granada y Canarias), por lo que puede considerarse que ha existido una buena representatividad.

La mayoría de los asistentes fueron llegando al Centro Parroquial durante la tarde noche del viernes 21.

A las 10:00 horas del sábado dio comienzo el Encuentro Nacional con una oración desarrollada en la acogedora capilla de la Residencia Parroquial. Posteriormente se tuvo la oportunidad de disfrutar una vez más de la extraordinaria disertación de Edurne, que nos habló del papel de las CLV como Animadoras de la Asociación.

Partiendo de la premisa que cada uno debemos sentirnos parte de un proyecto mayor que nosotros mismos, se fundamenta la necesidad de las Comunidades Laicales Vicencianas y si somos conscientes de que estamos llamados e invitados a “dar fruto”, ha de tomarse el papel de animador de los miembros de las CLV como una GRACIA o DON que nos centra y da sentido a nuestra vida,  aceptando responsablemente el reto, como adultos en la Fe, de transmitir los valores esenciales del cristianismo a las siguientes generaciones de jóvenes, acertando a dinamizarles y ayudándoles y comprendiéndoles.

Vivir la Comunidad, significa que cada uno en el modo que pueda, ponga todas sus capacidades y dones al servicio del bien de los demás, siendo consciente que cuando se presta un servicio, no se hace sino restituir y devolver a los demás aquello que le ha sido dado a su vez. Esto ha de hacerse a través del Camino de la Vida, del Camino del Servicio, del Camino de la Palabra, del Camino del Pan Compartido (fraternidad) y del Camino de la Oración Interior (vivir la Interioridad personal).

Terminó su magnifica exposición con las Actitudes o cualidades que según ella debería poseer un miembro de una Comunidad Laical Vicenciana como animador para afrontar dicho desafío: La Fe en ti mismo, Silencio interior (indispensable para no dispersarse), Conciencia lúcida (para saber distinguir lo que se tiene que hacer de lo que no), Esperanza, Cultivar el Amor hacia uno mismo y hacia los otros, Fortaleza, Capacidad de Integración, Capacidad de relativizar (no confundiendo lo pequeño de lo absoluto) y una gran dosis del sentido del Humor.

Finalizada la ponencia se dio paso a un diálogo entre todos los asistentes, en el que se constató igualmente la necesidad de proceso formativo que completara todas las dimensiones anteriormente citadas. 

Tras un breve descano para reponer fuerzas se continuó con el trabajo individual en el que se nos invitaba a caer en la cuenta de las experiencias o vivencias espirituales que han dejado huella en tu vida, para desde ahí trabajar posteriormente en grupo si somos consciente de los dones y riquezas que se tienen y aquello que cada uno aún puede ofrecer, analizando las diferentes opciones en las que Dios cuenta con nosotros para “hacer camino”. Fue un trabajo completísimo que terminó analizando que pasos pueden irse dando juntos para facilitar la aportación de las Comunidades Laicales Vicencianas como “Animadoras” de los jóvenes de JMV y de la puesta en común del trabajo realizado…. ¡muy enriquecedor!.

Por la tarde y una vez repuestas las fuerzas , se procedió a exponer por Comunidades, que actividades realizan en relación a la Oración, la Formación, la Comunidad de Bienes ¿se comparte algo en común?, el Servicio a los demás y la Animación y Acompañamiento a los jóvenes de JMV.

A media tarde llegó la segunda ponencia del día a cargo del Subdirector Gral de la Asociación; el Padre Pedro J. Castillo, que versó sobre la “Consagración Mariana”, cual ha sido su evolución hasta nuestros días y como debe ser “una aspiración” de todos en JMV, para tomando como modelo a María y desde el compromiso llegar a Jesús: A JESÚS CON MARÍA.

Para finalizar el día celebramos con gran gozo la Eucaristía, que presidió el Padre Pedro.

Tras la cena nos reunimos de nuevo para orar dando gracias al Señor y aprovechando para recordar a todas aquellas personas que han supuesto un sostén en la FE o que nos han impulsado a ponernos en camino en busca de Jesús, a través del video presentación de las Hijas de la Caridad en la rueda de prensa anterior a la entrega del Premio Príncipe de Asturias de la Concordia.

En un fraternal ambiente nos dispusimos a visitar la maravillosa ciudad amurallada de Ávila, guiados por dos espléndidas cicerones; Carmina y Nati, dos miembros de la Comunidad de Ávila.

Tras el descanso nocturno nos dispusimos de nuevo al trabajo. Comenzó el día con una oración preparada por la Comunidad del Resto de Israel de Almería para a continuación escuchar a Sor Esther y Begoña exponer el lema elegido este año en JMV; “NO TE DETENGAS……SIGUEME” y las líneas de acción más importantes. Se aprovechó para presentar el balance del año transcurrido desde que en Chueca se hiciera cargo el nuevo Equipo Animador Nacional, y se esbozaron los objetivos y actividades de las CLV para el presente curso.

A continuación se debatieron y votaron dos propuestas presentadas por el Equipo Animador Nacional, aceptándose diferentes enmiendas que fueron surgiendo, respecto de las Cuotas a pagar por parte de las Comunidades Laicales Vicencianas y del documento de representatividad y elección de miembros de las CLV en los diferentes órganos de JMV. Debe destacarse que el acuerdo finalmente en ámbas propuestas una vez ajustadas fue unánime, lo que deja a las claras el espíritu de unidad y las ganas de ir abriendo camino hacia el futuro que expresaron todas las Comunidades presentes.

Este día celebramos la Eucaristía uniéndonos a los feligreses de la Parroquia de la Milagrosa.

En el albor de la tarde y tras las emotivas despedidas, todos y cada uno de los miembros de las Comunidades partieron de nuevo para sus lugares de origen como “enviados” a difundir la palabra, sostenidos por la fuerza del Espíritu en la esperanza que sabremos recorrer el camino que nos lleva hasta el Padre, acompañados de María y Jesús.

Que realmente nuestras Comunidades sean alimento de fe y templo de oración.

FELICIDADES A TODOS POR EL BUEN TRABAJO REALIZADO Y LA EXCELENTE DISPOSICIÓN DEMOSTRADA.

 

¡ JUNTOS SIEMPRE EN LA ORACIÓN ¡