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Jueves de la decimonovena semana del tiempo ordinario

 

TRASPASO COMUNIDAD MOZAMBIQUE A MISEVI
1 enero 2013

 
 
Desde 1999, momento en que se formó esta Comunidad han pasado muchísimos jóvenes que han aportado mucho al pueblo macúa y han dejado mucho de sus vidas para generar en esta tierra mucha VIDA.
 
Virginia Alfaro y Ángela Chicharro forman la actual Comunidad de Laicos que se encuentra en Nacala (Mozambique) junto a Marion, enviada de MiSeVi-Francia por un año. Hoy son ellas las que han vivido el proceso de cambio de pertenencia de la Comunidad.
 
Desde el día 1 de enero de este año la Comunidad ha pasado a depender de la Asociación MiSeVi-España, siguiendo el proceso de "traspaso de las comunidades misioneras" que se inició hace dos años con la Comunidad de Honduras.
 
Por este acontecimiento queremos hacer protagonistas en esta entrevista a las que hoy forman esta comunidad:
 
  • Para todos los que os conocemos de cerca, sois muy valientes con la respuesta que cada día dais a la llamada que el Señor os hace. Para los que os conocen menos o para los más pequeños de los Centros sois como "heroínas" ¿Qué hace fuerte a una Comunidad de Misioneros Laicos en Mozambique?
Antes de nada nos gustaría enviar un saludo a todos los miembros de JMV de España desde Mozambique.
 
Contestando a la pregunta, para nada somos heroínas, más bien todo lo contrario, personas sencillas que intentan, con sus virtudes y sus defectos, responder a la vocación recibida. Saber que nuestra vocación es la de misioneras laicas y seguir respondiendo a esa llamada, poner el día a día en la oración, compartir y vivir la fe con el pueblo que nos acoge, la propia vida en comunidad, el quehacer diario junto a los favoritos de Dios, contar con las personas que acompañan nuestro caminar... son pequeñas cosas, que unidas, hacen fuertes a la Comunidad, dan el sentido a nuestro estar aquí.
 
  • En el año de la fe, ¿cómo vivís y dais testimonio de vuestra fe en aquella tierra?
La fe, el testimonio. los vivimos en el día a día, desde las cosas pequeñas. Nuestro testimonio no es otro que el de vivir y hacer según el Evangelio. No hacemos grandes demostraciones de fe, pero sí intentamos ser presencia de Iglesia y del Dios de los pobres, en los trabajos que realizamos, bien en la Radio Watana, Centro Pastoral, Escuela Cristo é Vida, Escolinhas, Cárcel. Como decimos acá la presencia musulmana es mayoritaria, siendo los cristianos una minoría, parte de nuestra manera de ser testimonio es la de caminar junto ellos y compartir la fe y la experiencia de Dios. Por otro lado nuestra fe, entendida como un proceso de vida de descubrir a Dios y creer en Él, tiene nuevos tonos, colores, melodías. esto se lo debemos al pueblo macúa, a su búsqueda y vivencia de Dios y su manera de expresar la fe.
 
  • ¿Cómo podéis motivarnos a nosotros a vivir con intensidad nuestra fe en este año y a dar testimonio?
En medio de la realidad actual lo mejor para motivarnos a vivir la fe, a creer, es redescubrir como cristianos nuestra alegría y esperanza, frutos de la Pascua que vamos a celebrar en estos días, este es el mejor testimonio que podemos a dar. Para vivir con intensidad es necesario salir de nosotros mismos. ¿Cómo podemos motivarnos quedándonos sentados en el sofá de casa, con tanto mundo que aún no conocemos y tanta gente que necesita tener VIDA y conocer la VIDA?, como nos invita el lema de JMV de este año. Para ello, siempre debemos ser coherentes entre lo que creemos, en quien creemos y nuestra vida diaria. Ser cristianos y vicencianos "que se nos note", no ser esos "cristianos de orilla" como dice la canción de Ixcis. Esto que tanto hemos oído desde que empezamos nuestro camino en la fe, nuestro proceso catecumenal, pero que no deja de ser lo fundamental. Como vicencianos, además tenemos el plus de la opción pobres, podríamos decir de "la obligatoriedad" por los empobrecidos, y desde ahí hacer de nuestra vida un verdadero testimonio, siguiendo con Ixcis, "viviendo lo que cantamos".
 
  • Estamos también escuchando hablar, desde el Sínodo de los Obispos en 2012, de La Nueva Evangelización. ¿Qué entendéis vosotras por Nueva Evangelización?
La Nueva Evangelización es un reto que nos lanzan los Obispos para renovarnos y renovar nuestro hacer. Ahora disponemos de muchos medios nuevos para comunicarnos más rápido, las informaciones cruzan el mundo en pocos segundos. De otro lado, vamos aprendiendo del camino recorrido como Iglesia a lo largo de tantos siglos, con sus fallos y con sus aciertos. También, las situaciones sociales y humanas cambian en todos los lugares del mundo. La Iglesia está presente en lugares donde el peso histórico hace que se necesite de un impulso renovado y, por el contrario, en lugares donde la Iglesia está casi naciendo o aún es muy joven, con sus rasgos propios.
 
Estos puntos, son realidades a tener en cuenta de cara a la Evangelización, por ello lo de Nueva ya que son nuevos los medios, son nuevas las posibilidades, son nuevas las realidades existentes que antes no estaban y como Iglesia, como cristianos debemos utilizarlos y saber analizar el mundo en el que vivimos y dar respuestas eficaces desde las opciones pastorales, desde nuestro compromiso de vida. Porque estamos convencidos que aún tenemos para dar una palabra.
 
Pero el mensaje no ha cambiado, el mensaje sigue siendo el del Pesebre, las Bienaventuranzas, el del Lavatorio de los Pies, la Cruz y la Resurrección, Pentecostés, las Primeras comunidades cristianas...
 
  • Desde vuestro ser misionero, ¿qué enfoque necesita la Nueva Evangelización?
Los Obispos nos hacen muchas propuestas y retos para responder a la Nueva Evangelización, todos ellos necesarios e importantes. Pero todos ellos pierden el sentido si no tienen a la persona, especialmente a los empobrecidos, como punto principal, si no ayudan a la persona, a nivel cultural, social, de fe y personal, a ser más libre, a quitarse los miedos, las ataduras, las dudas. que la paralizan. Una Evangelización que pone en medio a la persona, como prioridad, como lo hizo Jesús, ayudando a descubrir la presencia y el paso de Dios en la vida y llenándola de su Espíritu. ese el enfoque que necesita la Nueva Evangelización y nuestro hacer diario.
 
  • En medio de la actualidad que vamos viviendo ¿cómo percibís la realidad de la Iglesia? Como misioneras laicas, ¿qué nuevos retos creéis que tiene por delante?
La Iglesia necesita, como todos lo necesitamos, estar siempre en el proceso de descubrir su razón de ser, para quien, cómo, dónde. Descubrir la originalidad del Evangelio y de tomar opciones valientes, pequeñas y grandes. El nuevo Papa Francisco, está realizando muchos gestos que nos llena de expectativas, ojalá que esos gestos se conviertan en cambios que lleguen a ser profundos y estructurales.
 
Por otro lado, es fácil perderse cuando hablamos de Iglesia, pensando sólo en la estructura, en Roma, en el Papa. Si aterrizamos en nuestra "Iglesia local", en la Iglesia de la Diócesis de Nacala, es una Iglesia joven que se está construyendo. En contraposición con la "solera" de la Iglesia-Institución, en muchos rincones del mundo, como la diócesis que nos acoge, la Iglesia tiene sólo 20 años de vida, aún está en plena juventud, con muchos retos por delante. Entre ellos, ser Iglesia en un medio musulmán; Ser Iglesia en el tercer país más pobre del mundo, donde la mayoría de la población no tiene acceso a los recursos básicos y vive en pobreza extrema; Ser Iglesia en crecimiento, que por el hecho de ser "nueva" necesita formar a sus laicos y ayudarles a madurar en su vocación propia; Ser Iglesia en un territorio lleno de "megaproyectos" e inversores extranjeros, que vienen a explotar los recursos naturales, en la mayoría de los casos, no teniendo en cuenta a las personas sino a los beneficios; Ser Iglesia que necesita, de un lado, evangelizar la cultura y de otro, dejarse inculturizar por la cultura; Ser Iglesia en un país con una democracia joven, que en los próximos dos años tendrá un proceso electoral importante. Son muchos los retos que como Iglesia tenemos delante de nosotros.
 
Han pasado 14 años desde que se formó allí en 1999 la Comunidad de Laicos Misioneros de JMV, ¿qué balance hacéis de todos estos años como Comunidad de JMV? ¿Qué ha dejado o ha aportado JMV al pueblo macúa durante estos años? ¿Qué destacáis, como más positivo de estos años, que haya sido un enriquecimiento para la Asociación en España?
 
Cada persona que ha formado parte de la Comunidad ha dado su toque particular, su esencia, ha dejado mucho de sí misma y eso siempre es positivo. Ha sido un proceso, vivido junto a la familia vicentina, principalmente los Padres Paúles, quienes nos invitaron a venir a esta tierra. Junto a ellos vivimos y compartimos una misma opción desde nuestro carisma. Los padres han ayudado y ayudan a crecer a la comunidad acompañándola en el ámbito pastoral y espiritual, papel indispensable.
 
El balance es siempre positivo, el estar aquí tiene un sentido y una razón, hace 14 años y a día de hoy. La Comunidad a lo largo de los años ha ido madurando y profundizando su estar, según la realidad y los retos de cada momento histórico. Como dicen acá, problemas no han faltado, pero siempre gana todo lo bueno vivido, todo lo crecido, todo lo compartido, todo lo recibido. En todo ello, JMV ha aportado al pueblo macúa, principalmente, una apuesta por ellos dándole la posibilidad de abrirse una nueva comunidad, enviando a misioneros, de corta o larga duración, que estaban dispuestos a salir de sus esquemas y descubrir una nueva cultura, un nuevo idioma. Y esto que ha sido una riqueza aquí, lo ha sido también para la Asociación, el testimonio y, con certeza, el hacer de las personas que por acá han pasado y que luego han continuado siendo misioneros en sus centros de origen, muchos de ellos asumiendo responsabilidades en JMV a nivel Diocesano, Provincial o Nacional.
 
  • ¿Cómo habéis vivido este proceso de cambio o de "traspaso" a MiSeVi?
En el quehacer diario la vida no ha cambiado. Sí hemos vivido este proceso con un profundo agradecimiento a JMV, principalmente, por creer en la vocación laica misionera, ayudar a tantos jóvenes, (algunos ya tenemos un par de arrugas), a madurar su fe y su vocación y ofrecer un espacio donde vivirla, en este caso la Comunidad de Nacala. JMV ha dado mucho de sí por las comunidades, en todos los niveles de la Asociación, realizando muchas actividades misioneras para conseguir fondos, pero principalmente para sensibilizar. Debemos nuestra historia a JMV y por ello damos gracias a Dios.
 
  • ¿Qué retos nos lanzáis ahora a JMV para con la Comunidad de Mozambique?
Sabemos que podemos seguir contando con JMV, una parte de nosotros siempre será JMV. El reto es continuar cercanos y continuar ayudando a aquellos jóvenes que crean que este puede ser su camino a discernirlo y seguir apoyando los envíos misioneros. Esta es vuestra casa.
 
  • ¿Cómo motivar a que los jóvenes de JMV vivan con intensidad la dimensión misionera que tiene la Asociación?, ¿Cómo provocar que los jóvenes vivan experiencias en la misión?
Las experiencias de misión no sólo se tienen fuera de las fronteras, son muchos los lugares dónde los jóvenes de la Asociación pueden tener vivencias misioneras allá y que son la base para poder tener experiencias ad gentes. En ese sentido, son los Centros quienes pueden hacer más, acompañando a los jóvenes a asumir un servicio concreto, en los proyectos de las Hermanas y Padres, en Cáritas, en otro tipo de organizaciones sociales. Sólo quien tiene una experiencia personal fuerte de encuentro con Jesús en su vida puede vivir en intensidad.
 
  • ¿Cómo acompañar a los jóvenes que, terminando su proceso de maduración en la fe en JMV, se puede plantear como desembocadura la Misión Ad Gentes o MiSeVi?
JMV tiene una gran responsabilidad ayudando a madurar la fe a los jóvenes, sea cual sea su desembocadura, lo importante es llegar a buen puerto. El acompañamiento personal es fundamental para desembocar, así como dar la posibilidad a los jóvenes a que conozcan la Misión tanto ad gentes como ad intra. El mejor acompañamiento es el que ayuda a la persona a descubrir su propio camino respetando los procesos personales, pero ayudando a dar pasos firmes en la dirección que Dios nos indica.
 
Dentro de la Familia Vivenciana contamos con MISEVI, asociación que da respuesta a todos aquellos adultos que sienten en su vida una opción clara por la Misión, podemos asegurar que las puertas de MISEVI están abiertas para quien quiera conocer.
 

Virginia Alfaro y Ángela Chicharro, misioneras laicas vicencianas
entrevista publicada en la revista de JMV nº 97 de 2013

 

 


 

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