CRÓNICA DEL FIN DE SEMANA EN LAS VIÑAS (Andújar- JAEN)
Como todo el mundo sabe, ayer se celebraba del día del Domund para la toda la Iglesia, por lo tanto, qué mejor fin de semana para qué un grupo de misioneros/as se reuniera en ese paraje tan especial de la Sierra de Jaén.
Fue un grupo muy numeroso el que se reunió este pasado fin de semana: jóvenes del Norte (Cantabria, Asturias), del centro (Madrid, Burgos), del Este (Alicante, Lorca), del Oeste (Canarias, con el mérito añadido de tener que coger un avión y todo para poder acercarse a nosotros) y del Sur (Sevilla, Cádiz, Jaén y Granada, los ponentes Eva, Juan y sus hijas (que los acompañaron),las hermanas Sor Nieves, Sor Isabel Higueras , Sor Inmaculada Castro Sor Cristina Valbuena, el Padre Juanjo y la comunidad de Bailén con Pepa y Leo a la cabeza para ofrecernos su hospitalidad, acogida y cariño…
Algo debía estar pasando para que toda esa gente se reuniera e hiciera el esfuerzo económico, organizativo, de desplazamiento, de relación trabajos-ocio y tiempo libre…era el Espíritu de Dios y también el de San Vicente que soplaba entre los pinos…
El sábado por la mañana, tras la oración preparada por los enviados a Mozambique, todos los enviados de verano hicimos nuestras evaluaciones y las comunidades también enviaron la suya, mientras que el resto de los asistentes hacían diversas dinámicas de autoconocimiento, confianza en el grupo…por la tarde Juan se encargó de aunarnos a todos en una “causa común”…
Por la noche la vigilia de oración en la que los enviados de verano contábamos un poco nuestra experiencia de cómo Dios y la pobreza impactaba en nuestras vidas, como vivir en comunidad para intentar que la persona tenga la dignidad que en algún momento le arrebataron…
Sólo espero que a los “nuevos” se lo transmitiéramos de una u otra forma, al igual que los misioneros anteriores nos lo transmitieron a nosotros, que vieran el trabajo inmenso que hacen las comunidades permanentes de JMV en Bolivia, Honduras o Mozambique y que vean, “que en el fondo merece la pena, estar loco” (como dice la canción).
El domingo, tras la oración que nos enviaba a volar a tierras de misión, ad intra o ad gentes, en nombre de la comunidad de Bolivia…seguimos con Eva, “poniéndonos las pilas” y diciéndonos grandes verdades sobre el espíritu misionero y vicenciano.
Por último tuvimos la Eucaristía en ese altar privilegiado del monte, luego comida, recogida y vuelta a casa.
Eso sí, no con las manos vacías, con una estrella mozambiqueña que nos invitaba a ser estrella, a brillar con luz propia en nuestra actual tierra de misión: familias, amigos, trabajos, centros, grupos….etc.
Gracias a todos/as por compartir este fin de semana tan especial.
Clara Luz Ibánez Sánchez
Intercentros JMV Granada
Por ser el arranque del curso y quizá porque la providencia lo ha querido así, ya que celebramos el 350 aniversario de la muerte de San Vicente y Santa Luisa, han sido muchos los jóvenes que se han sentido llamados a cuidar y desarrollar su dimensión misionera. Ha sido un verdadero regalo formar un grupo tan numeroso, procedentes de las distintas provincias y tan dispuesto a aprender, crecer y compartir.
Juan Bellido y Eva Villar fueron los ponentes durante el fin de semana, una pareja claramente implicada en esta misión de amor que nos ayudaron a seguir desarrollando dicha dimensión desde nuestro carisma Vicenciano.
El sábado de mañana los jóvenes enviados a la misión ad-gentes durante el verano tuvieron la evaluación de dichos envíos junto al equipo Nacional y la comisión de misiones, mientras que el resto de jóvenes trabajaron dinámicas de conocimiento personal y de grupo con Juan Bellido. Por la tarde se continuó con más dinámicas, a las cuales también se añadieron los enviados del verano. Al concluir esta primera propuesta, Eva Villar nos expuso una reflexión profunda y claramente definida sobre el carisma vicenciano y la misión.
Ya entrada la noche se celebró una vigilia para orar y compartir experiencias de misión y al finalizar la comunidad de Bailén invitó a una chuletada, asegurando así un momento clave de fraternidad y diversión en esta primera fase en las Viñas.
El domingo tras la oración de la mañana se dio paso a la segunda parte de la ponencia de Eva sobre el carisma vicenciano y tras esto se celebró la Eucaristía en el rinconcito más preciado de la finca, el monte. Fue un encuentro cargado de símbolos, muy acogedor, fraternal y por que no decirlo, divertido.
Se aprecio un clima de grupo muy positivo, por tanto, no cabe duda de que con la ayuda de Dios y con las ganas e ilusión de estos jóvenes tengamos al completo las siguientes fases y ojala un verano repleto de envíos misioneros.
Mamen Rueda