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ESTILO DE VIDA Y ORGANIZACIÓN JMV

Estilo de Vida y Organización JMV en PDF

 


INTRODUCCIÓN 

1º. Este documento llamado "Estilo de vida y Organización de la Asociación Juventudes Marianas Vicencianas de España" es el Reglamento de Régimen Interno de JMV y responde a la necesidad de fijar algunos criterios que nuestra Asociación considera importantes para llevar a cabo sus fines y estructurar la forma de funcionamiento.

Los Estatutos definen el marco carismático y organizativo en el que nos hemos de mover, pero, deseando asumirlos plenamente, es preciso concretar el modo de entender y vivir algunos aspectos centrales.

La renovación de los Estatutos, aprobados por el Director General el 1 de diciembre de 2005, así como la evolución en la vida de JMV hacen necesaria la nueva redacción del “Estilo de Vida y Organización” a fin de actualizar la vida de la Asociación.

Este documento no tiene una formulación meramente jurídica, pues la vivencia del carisma de nuestra Asociación no se puede reducir a un conjunto de normas. En este Reglamento de Régimen Interno encontramos tanto elementos espirituales como pastorales y normativos.

La primera parte del documento, “Estilo de Vida de JMV”, describe los elementos esenciales de nuestra identidad y por eso tiene un matiz más espiritual que intenta alentar nuestro seguimiento de Jesús.

Y la segunda parte, “Organización de JMV”, se centra más en el modo de estructurarnos y organizar nuestra tarea pastoral por lo que se emplea un lenguaje más jurídico.

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I. “ESTILO DE VIDA DE JMV”

1. NATURALEZA DE LA ASOCIACIÓN. NOTAS

1.1 Nota eclesial

2º. En todos los grupos de JMV se prestará atención especial a la vivencia comunitaria de la fe. Desde nuestro carisma vicenciano, mantendremos diálogo permanente con las instituciones eclesiales de nuestro entorno, especialmente la Parroquia, participando allí donde existan, en las coordinadoras de movimientos, grupos, asociaciones y comunidades de Apostolado Seglar. Con espíritu de comunión, participaremos activamente en las actividades programadas por la Parroquia, la Diócesis y la Iglesia Universal.

3º. Los Consejos Diocesanos participarán activamente en las Delegaciones Diocesanas a las que estamos especialmente vinculados: Juventud, Apostolado Seglar, Misiones y Caridad. Dicha participación, en los diferentes espacios, será coordinada por una persona designada por el Consejo Diocesano.

4º. Desde nuestro sentido de pertenencia a la Iglesia Diocesana y Universal, a la hora de elaborar su programación y calendario anual, los diferentes Consejos tendrán presente, además del Plan Pastoral nacional y las necesidades de los Centros, la programación y calendario de la Iglesia Diocesana.

5º. La Asociación dará a conocer a todos sus socios los documentos eclesiales, motivando la lectura y reflexión de los mismos.

1.2 Nota laical

6º. Los miembros de la Asociación se sentirán, por su condición de bautizados, corresponsables de la misión de la Iglesia, en el apostolado, las celebraciones y servicio a los más empobrecidos, y todo ello desde el carisma vicenciano.

7º. Los socios de JMV por su identidad cristiana, haciendo vida los valores propios de la Asociación, darán testimonio de vida evangélica, manifestando que desde la fe es posible dar respuestas más plenas y comprometidas a los retos de la sociedad.

8º. Los miembros de la Asociación con el ejemplo de nuestra propia vida, y con actitud de apertura y tolerancia, facilitarán las relaciones con personas de diferentes culturas y religiones, para avanzar en el diálogo ecuménico e interreligioso.

9º. Conscientes de nuestra participación en la vocación profética de Cristo, a los socios de JMV nos corresponderá, a través del estilo de vida que adquirimos con la formación y las vivencias eje del catecumenado, ser testigos en la vida cotidiana y en los ambientes en los que nos desenvolvemos, principalmente en nuestra familia.

10º. Como ciudadanos de la sociedad con derecho y deber de participar en la vida social y política los socios de JMV participarán activamente en la vida pública:

  • Promoviendo en todas las circunstancias la dignidad de la persona, respetando los derechos humanos.
  • Defendiendo el derecho a la vida en todas y cada una de sus manifestaciones.
  • Solidarizándonos con las personas menos favorecidas desde distintas formas de servicio.
  • Participando activa y responsablemente en la vida política.
  • Apostando siempre por la defensa y promoción de la justicia.
  • Sintiéndonos responsables de la economía realizaremos el trabajo con competencia profesional, honestidad humana y espíritu cristiano.
  • Respetando las tradiciones y las distintas manifestaciones culturales y religiosas por considerarlas como bien del pueblo y expresión de su dignidad y libertad.
  • Favoreciendo actitudes de conservación y respeto al medio ambiente.

1.3 Nota misionera

11º. La dimensión misionera englobará, tanto la Animación Misionera y las actividades evangelizadoras “Ad Intra”, como los envíos misioneros “Ad Extra” hacia otras culturas, realidades y naciones.

12º. Cada Centro se preocupará de:

  • Realizar las acciones necesarias para fomentar el espíritu misionero de cada uno de sus miembros.
  • Promover la participación de los socios en las campañas de animación misionera de la Iglesia local y de las Asociaciones de la Familia Vicenciana.
  • Acompañar y orientar a los miembros que tengan inquietud misionera, promoviendo y cuidando las vocaciones misioneras que surjan.
  • Buscar la forma de mantener una vinculación activa y comprometida con las Comunidades Misioneras de JMV y los proyectos que éstas animan.

13º. Los Consejos Provinciales promoverán equipos de jóvenes misioneros “Ad-Intra” junto con Misioneros Paúles, Hijas de la Caridad, miembros de otras ramas de la Familia Vicenciana, asociaciones eclesiales o Iglesia local. Los miembros de estos equipos estarán disponibles para actuar en: Misiones Populares, Pascuas Rurales, Misiones Urbanas y otras acciones de carácter misionero.

14º. El Consejo Nacional será el último responsable de los envíos misioneros “Ad-Extra” a las Comunidades Misioneras de JMV en las que se realiza una labor evangelizadora y social, en colaboración con la Congregación de la Misión y las Hijas de la Caridad y al servicio de la Iglesia Local. Los envíos se regirán por el documento “Nota Misionera” vigente en cada momento y sometido a revisión periódica por la Asamblea General Nacional.

15º. La Asociación contará con un “Plan de formación y animación misionera”, con el fin de desarrollar la dimensión misionera de la fe de los miembros.

16º. Desde la realidad social y eclesial de J.M.V. nos relacionaremos con otras instituciones y organismos misioneros y de cooperación internacional.

1.4 Nota mariana

17º. Todos los miembros de la Asociación profundizarán en las raíces marianas de JMV, teniendo a María como modelo de vida cristiana.

18º. Los socios de JMV asumirán la espiritualidad del Magníficat que invita a vivir en alabanza continua, fidelidad y confianza, a optar por las personas empobrecidas y luchar porque se reconozcan y se cumplan sus derechos.

19º. Para seguir profundizando en nuestra identidad mariana, los socios de JMV tendrán presente a María en todas las actividades de la Asociación y vivirán sus celebraciones gozosamente, de forma especial la fiesta de María Inmaculada de la Medalla Milagrosa.

20º. A lo largo del catecumenado los jóvenes de JMV asimilarán el estilo de vida y la espiritualidad mariana. Como expresión de que el joven desde esta identidad asume su madurez en la fe realizará la Consagración Mariana.

1.5 Nota vicenciana

21º. El carismavicenciano, dimensión distintiva de la Asociación, llevará a optar por las personas más empobrecidas y desfavorecidas de nuestro mundo. Esta opción será impulsada, motivada y realizada desde la experiencia de Dios que nos envía a la evangelización y al servicio.

22º. La Asociación, en los distintos niveles de organización, programará las actividades necesarias para responder a la formación integral y continua de los miembros en esta dimensión, haciendo hincapié en la Doctrina Social de la Iglesia y la espiritualidad vicenciana.

23º. Todos los miembros de la Asociación trabajarán por vivir el carisma vicenciano con radicalidad y coherencia de vida. Para ello fundamentarán la vida sobre los valores del Evangelio y se comprometerán desde el encuentro con Jesús en la oración personal y comunitaria.

24º. La Asociación, en los diferentes niveles de organización, cuidará la desembocadura de los procesos catecumenales, de modo que los jóvenes asuman una opciónde vida cristiana caracterizada por el servicio vicenciano.

25º. La Asociación estará abierta a un continuo análisis de realidad que le lleve a dar una respuesta más eficaz a las nuevas pobrezas

26º. JMV cultivarála apertura, el conocimiento y la colaboración con las diferentes Asociaciones de la Familia Vicenciana formulando objetivos y líneas de acción comunes, procurando espacios de encuentro e intercambio, así como compartiendo y asumiendo proyectos conjuntamente.

27º. El Consejo Nacional estudiará las propuestas recibidas y dará el visto bueno al envío de socios de JMV que así lo soliciten a las Comunidades de Servicio. Además acompañará y velará por la continuidad de estas Comunidades, como forma de dar testimonio, desde una opción laical y comunitaria, del carisma vicenciano, dandorespuesta a las necesidades de las personas empobrecidas.

28º. JMV potenciará la presencia pública y transformadora de sus miembros en la sociedad y en la Iglesia, por lo que cuidará:

  • La participación activa en la acción pastoral de la Iglesia (Parroquia y Diócesis), compartiendo con otras asociaciones experiencias, recursos, formación y compromisos.
  • El análisis de la realidad del entorno fomentando la implicación social y estableciendo redes de colaboración con otras asociaciones y entidades.
  • La participación desde nuestro ser vicenciano en plataformas e instituciones de carácter social como Consejos de la Juventud y coordinadoras sociales, para contribuir a transformar la realidad desde la denuncia profética, haciendo así efectivo el Evangelio.
  • El conocimiento y formación a todos los niveles de fuentes de financiación, legislación y cauces de participación.

29º. El Consejo Provincial se encargará de animar y motivar a los socios de JMV a la realización de un servicio presentando y difundiendo los distintos lugares donde se realizan proyectos en los que se puede servir tanto de forma extensiva, como intensiva. Los envíos a estos servicios se canalizarán desde el Centro al Consejo Provincial.

30º. El Centro garantizará que los catequistas tengan una experiencia de servicio para que la animación, orientación y evaluación del compromiso de los jóvenes a los que acompaña, sea testimonial y creíble. El Centro cuidará de que todo joven que viva una experiencia de servicio esté acompañado en todo momento por un adulto en la fe.

Cada Centro se propondrá la realización de un determinado proyecto de servicio en el que colaborarán, en la medida que se vea conveniente, todos los grupos. Se podrá ampliar el número de proyectos según las necesidades del entorno y las posibilidades del Centro.

El Consejo de Centro será el responsable de la adecuada planificación y evaluación de los proyectos de servicio.

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2. FINES Y MEDIOS

31º. Los miembros de la Asociación nos esforzaremos en el desarrollo armónico de nuestras cualidades, para dar respuesta a las exigencias de la vocación cristiana y vicenciana.

32º. Nuestros criterios de actuación y estilo de vida han de estar impregnados por los valores que la Asociación hace suyos:

  • Búsqueda de la voluntad de Dios: Dios nos habla por medio de la Palabra, los acontecimientos, las personas, el grupo-comunidad y las experiencias de nuestra vida. En el encuentro personal con Jesús, en la oración discerniremos el proyecto de Dios sobre cada uno de nosotros. La aceptación de la voluntad de Dios llevará a un discernimiento vocacional, que desembocará en una opción de vida cristiana desde la identidad vicenciana.
  • Sensibilidad ante las pobrezas: La vocación cristiana y vicenciana implica el ser, hacer y tener. Esta vocación nos llevará a vivir desde la radicalidad evangélica optando preferencialmente por los más pobres, siendo coherentes y sin miedo al compromiso. Estaremos presentes en los lugares y circunstancias donde sea preciso anunciar proféticamente los derechos de la persona y denunciarlos allí donde sean vulnerados.
  • Transparencia: Este valor nos llevará a vivir honesta y serenamente nuestro propio proceso de maduración, integrando equilibradamente las dimensiones afectivo-sexual, cognitiva, espiritual y relacional, haciendo vida en nosotros valores como la honradez, sinceridad y fidelidad, y asumiendo la coherencia fe-vida.
  • Espíritu de colaboración: Será actitud permanente en la vida cotidiana, tanto en pequeños como en grandes gestos. Los socios de JMV estarán disponibles y ágiles siempre que las necesidades de los demás lo requieran y buscarán con humildad el bien común.

33º. Los miembros de la Asociación vivirán la vocación cristiana en un grupo-comunidad para la vivencia y personalización de la fe.

34º. JMV ofrecerá a los jóvenes de la Asociación un itinerario formativo llamado Proceso Catecumenal. El Proceso culminará en la personalización de la fe y en una participación activa en la vida de la Iglesia.

35º. El Proceso Catecumenal constará de tres etapas, precedidas de un período precatecumenal que llamamos Convocatoria. Al finalizar el Proceso los jóvenes desembocarán en una comunidad estable de fe.

36º. El Proceso Catecumenal buscará la asimilación progresiva de las experiencias fundamentales de la identidad cristiana:

  • madurez humana
  • onversión
  • interiorización y celebración
  • comunidad cristiana
  • análisis crítico-creyente de la realidad
  • compromiso

37º. Los escrutinios, esenciales de cara al seguimiento del Proceso Catecumenal de JMV, servirán para analizar el nivel de asimilación de los contenidos y la vivencia de las experiencias fundamentales de las distintas etapas.

Para la realización de los escrutinios en orden al paso de etapa, el grupo-comunidad se reunirá junto con su catequista en oración para valorar el proceso de cada joven y discernirá el grado de maduración personal según los criterios e indicadores de conducta establecidos para cada etapa, animando al joven a consolidar lo ya vivido y fijarse nuevas metas.

38º. Los jóvenes de la Asociación que inician el Proceso Catecumenal elaborarán su Proyecto Personal para concretar el estilo de vida cristiano que quieren ir asumiendo y los pasos que se marcan para conseguirlo. Se realizará por escrito para que sirva como base de sucesivas revisiones y actualizaciones.

39º. Cada joven buscará y elegirá un Acompañante Espiritual. Podrá ser un miembro de la Congregación de la Misión, una Hija de la Caridad, un Sacerdote o un adulto en la fe, preferentemente vicenciano. Dicho acompañante ayudará a integrar, desde el Proyecto Personal, las diversas experiencias, abriendo paso a niveles más maduros de fe.

40º. Todas las actividades y encuentros que organiza JMV serán medios para ayudar a los jóvenes a conseguir los fines de la Asociación. Estas actividades se realizarán en un clima coherente con nuestro estilo de vida.

41º. La vida de la Asociación se organizará en ejercicios anuales de septiembre a agosto. JMV se dotará de una programación trienal. Esta programación recogerá aquellos objetivos y líneas de acción a desarrollar por todos los miembros de la Asociación. Anualmente se elaborará un Plan de Pastoral donde se recogerán los objetivos y prioridades a desarrollar en ese ejercicio, así como el calendario de actividades. El Consejo Nacional es el responsable de la elaboración, el seguimiento y la evaluación de los planes, a partir de las propuestas de la Asamblea General Nacional.

42º. Al programar se tendrá presente que el nivel básico y prioritario de actuación es el Centro y después la Diócesis, asumiendo las programaciones provincial, nacional e internacional. Los Consejos Provinciales y Diocesanos, cada uno al nivel de su competencia y sin contradecirse, elaborarán al principio de cada ejercicio las prioridades del mismo, asumiendo a su vez las prioridades de la Asociación a nivel nacional. Se comprometerán a trabajar buscando la consecución de dichas prioridades.

43º. La programación de actividades en cada uno de los niveles promoverá el desarrollo integral de todos los miembros de la Asociación, favoreciendo los encuentros consigo mismo, con los demás, con la naturaleza y con Dios a través de la catequesis y demás espacios formativos, y actividades como convivencias, campamentos, ejercicios espirituales, celebraciones, proyectos de servicio, acciones misioneras, etc.

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3. SOCIOS

3.1 Los socios de JMV

44º. Serán socios de JMV todas aquellas personas que deseen asumir el carisma y los fines de la Asociación colaborando en cuantas actividades desarrolle ésta. Los socios pueden ser:

  • DE PLENO DERECHO: entre 16 y 30 años (ambos inclusive)
  • INFANTILES: hasta 12 años.
  • JUVENILES: desde los 12 a los 16 años.
  • ADULTOS: mayores de 30 años.

45º. Toda persona que desee ser socio de la Asociación solicitará su admisión mediante inscripción y pago de la cuota correspondiente. Si dicha persona es mayor de 16 años necesitará un tiempo inicial para el conocimiento de la Asociación no inferior a 6 meses ni superior a 9 meses, siendo acompañada durante este proceso por su catequista.

46º. Los socios que incumplan sus deberes o no participen durante más de un año de la vida de su Centro y grupo-comunidad podrán ser apercibidos y suspendidos temporalmente en sus derechos como socios. Cuando esta ausencia se prolongue durante un año más, causarán baja definitiva. No obstante podrán solicitar la readmisión transcurrido un año desde que se causa baja.

Cuando un socio desee causar baja voluntariamente en la Asociación, deberá comunicarlo por escrito al Consejo de Centro. Corresponderá al Consejo de Centro supervisar todas estas actuaciones, que han de ser en todo caso comunicadas por escrito al interesado.

47º. La expulsión de un socio, siempre por causa grave, corresponderá al Pleno del Consejo Provincial, previa notificación y diálogo con el interesado y el Consejo de su Centro.

3.2 Socios de pleno derecho

48º. Los socios de pleno derecho se organizarán en grupo-comunidad que, integrados en un Centro, asumirán el Proceso Catecumenal como el itinerario adecuado para su maduración humano-cristiana y personalización de la fe.

49º. Aquellos jóvenes que hayan completado su Proceso Catecumenal, podrán seguir participando en la vida de la Asociación en una comunidad de referencia. Los jóvenes menores de 31 años que participen o se integren en una comunidad de socios adultos, no perderán sus derechos ni renuncian a sus obligaciones como socios de pleno derecho.

50º. Los miembros de pleno derecho que cumplan 31 años obtendrán la condición de socios adultos.

3.3 Socios infantiles

51º. Las personas menores de 12 años que deseen pertenecer a la Asociación, necesitarán la autorización de sus padres o tutores legales para formalizar la inscripción en el Centro.

52º. A su incorporación en la Asociación se les entregará el carné de socio, así como los símbolos con los que puedan identificarse.

53º. Los socios infantiles se reunirán en grupos y participarán en las actividades que el Centro, la Diócesis y la Provincia programen para ellos.

54º. Los catequistas ayudarán a que los socios infantiles vayan conociendo el estilo de vida propio de la Asociación y asumiendo pequeñas responsabilidades dentro del grupo y del Centro progresivamente.

3.4 Socios juveniles

55º. Las personas de entre 12 y 16 años que deseen pertenecer a la Asociación manifestarán explícitamente sus motivaciones para formar parte de JMV, necesitando además la autorización de sus padres o tutores legales para formalizar la inscripción en el Centro.

56º. A su incorporación en la Asociación se les entregará el carné de socio, así como los símbolos con los que puedan identificarse.

57º. Los socios juveniles se reunirán en grupos y participarán en las actividades que se programen para ellos a nivel de Centro, Diocesano, Provincial y Nacional.

58º. Los catequistas en el seguimiento de los socios juveniles velarán por que conozcan la estructura interna, el estilo de vida propio de la Asociación y el Proceso Catecumenal que ésta les ofrece.

59º. Los socios juveniles deberán ser corresponsables de la vida del Centro asumiendo tareas dentro del grupo y del Centro.

3.5 Socios adultos

60º. Los socios adultos de JMV, organizados en comunidades, vivirán en fraternidad al estilo de Jesús, celebrarán la fe, orarán, se comprometerán en el servicio a los más pobres, aceptarán la tarea misionera encomendada por el Señor y tendrán como modelo de vida a María, siendo referentes para los jóvenes de la Asociación.

61º. Los socios adultos tendrán como objetivos:

  • Vivir la fe en comunidad, adscritos a un Centro o Diócesis de JMV.
  • Participar en la vida de la Asociación según los cauces establecidos.
  • Integrarse en la vida de la comunidad parroquial.
  • Crecer en el compromiso personal, familiar y social para construir el Reino de Dios.
  • Promover, animar y participar en proyectos de servicio desde el carisma vicenciano.
  • Apoyar en su proceso de crecimiento y maduración en la fe a los miembros más jóvenes de la Asociación.
  • Fomentar la fraternidad y colaboración con las Asociaciones de la Familia Vicenciana.

62º. Los socios adultos de JMV colaborarán en la formación y animación de los jóvenes y participarán en los órganos de gobierno según establecen los Estatutos de la Asociación.

63º. En los Centros donde estén presentes tendrán un representante en el Consejo de Centro, elegido por ellos. Igualmente tendrán un representante en el Consejo Diocesano y Provincial, elegido por las distintas comunidades de la Diócesis o Provincia, respectivamente.

64º. En el Consejo Nacional los socios adultos de JMV estarán representados por el Coordinador Nacional y por otro socio adulto, elegidos en el Encuentro Nacional de los socios adultos de la Asociación.

65º. Anualmente se celebrará un Encuentro Nacional de los socios adultos de JMV, convocado por el Presidente Nacional y el Coordinador Nacional de los socios adultos y con la participación de representantes de todas las comunidades.

66º. Este Encuentro Nacional tendrá como objetivos:

  • Evaluar las actividades realizadas según los criterios establecidos en la programación nacional de JMV y programar las actividades del año siguiente.
  • Elegir al Coordinador Nacional de los socios adultos, entre los candidatos propuestos por las comunidades laicales vicencianas así como a otro representante para el Consejo Nacional.
  • Elegir cada año los ocho representantes para participar en la Asamblea General Nacional de la Asociación.
  • Designar un Equipo Animador Nacional, con representantes de distintas Provincias, que sea responsable de dinamizar la formación, la vida de fe y el servicio pastoral de los socios adultos

67º. Cada comunidad presente en el Encuentro Nacional tendrá derecho a un voto.

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4. ANIMADORES Y ASESORES DE JMV

4.1 Los Animadores de J.M.V.

68º. Consideraremos Animadores de J.M.V. a los socios jóvenes y adultos, Hijas de la Caridad, Misioneros Paules y Sacerdotes, que forman parte de los Consejos, se encargan del acompañamiento catequético de algún grupo-comunidad o realizan otros servicios en la Asociación.

69º. Los Animadores que se encarguen del acompañamiento catequético de algún grupo:

Serán personas con madurez humana y equilibrio emocional.

  • Tendrán experiencia personal de Dios y de la vida de la Asociación.
  • Vivirán gozosamente la pertenencia eclesial y la participación en los sacramentos.
  • Conocerán globalmente la estructura del Proceso Catecumenal de la Asociación.
  • Profundizarán especialmente en el conocimiento de los objetivos, de los contenidos, de las vivencias eje del proceso, de los indicadores de discernimiento y de la etapa de la cual son catequistas.
  • Formaran parte de un grupo-comunidad de referencia.

70º. Los Animadores que participen en obras sociales y pastorales, de tiempo libre o con presencia en instituciones sociales y eclesiales:

  • Serán personas con madurez humana y equilibrio emocional.
  • Tendrán experiencia personal de Dios y de la vida de la Asociación.
  • Se preocuparán por adquirir formación específica para el desarrollo de su labor.
  • Actuarán en estos espacios en nombre de la Asociación siguiendo las pautas y criterios de JMV.
  • Formaran parte de un grupo-comunidad de referencia.

71º. La Asociación velará de forma especial por la formación integral de los Animadores. Ofrecerá su Plan de Formación a través de las diferentes Escuelas a nivel nacional, provincial y diocesano:

  • Escuela de Catequistas
  • Escuela de Tiempo Libre
  • Escuela de Pastoral Social
  • Escuela de Formación y Animación Misionera

Promoverá la participación en los cursos de formación que ofrecen las Diócesis y otras entidades cristianas o sociales, a fin de completar la formación inicial y continua de los Animadores.

72º. El Centro será el primer responsable de ofrecer formación adecuada a sus Animadores, facilitando que éstos asuman progresivamente las experiencias básicas de fe que se desprenden del Proceso Catecumenal y apoyándose en otros medios formativos facilitados por la Asociación.

73º. Cada Centro nombrará una persona adulta en la fe como vocal de formación y se responsabilizará de la formación continua de los Animadores, del acompañamiento de los nuevos catequistas y de todos aquellos que participen en otros servicios encomendados por la Asociación.

74º. El Centro velará para que los Animadores que se encarguen del acompañamiento catequético alcancen las etapas de madurez cristiana y edades mínimas para acompañar:

  • Infantiles: desde 1ª etapa (mínimo 17 años).
  • Juveniles: desde 2ª etapa (mínimo 18 años).
  • Convocatoria: desde 2ª etapa avanzada (mínimo 20 años).
  • 1ª etapa de jóvenes: desde 3ª etapa iniciada (mínimo 21 años).
  • 2ª y 3ª etapa de jóvenes: socios adultos, Hijas de la Caridad, Misioneros Paules y Sacerdotes.

75º. El Consejo de Centro será el responsable de nombrar cada año a los catequistas que han de acompañar a los grupos-comunidades del propio Centro. En el caso de que el catequista no haya terminado su proceso tendrá un acompañamiento específico.

4.2 Los Asesores de JMV

76º. Los Asesores en la Asociación pueden ser Hijas de la Caridad, Misioneros Paules o socios de JMV adultos en la fe con una vivencia profunda del carisma vicenciano y que hayan hecho una opción en su vida por la evangelización de los jóvenes.

77º. Los Asesores serán personas que:

  • Vivan la experiencia personal de Dios, sean testigos de la fe y maestros de vida interior para los jóvenes.
  • Tengan experiencia personal de los pobres y del mundo de la pobreza, para poder ayudar a los jóvenes a vivir el apostolado-misión entre y con los pobres.
  • Den autentico testimonio de vida y vibren con el carisma mariano-vicenciano de JMV
  • Vivan el sentido de pertenencia a la Iglesia.
  • Sean capaces de encarnarse en el mundo juvenil y crear cauces para su evangelización.

78º. Los Asesores tendrán como tareas:

  • Animar el crecimiento espiritual de los miembros y el dinamismo apostólico de la Asociación.
  • Acompañar mediante la atención personalizada, la cercanía, la escucha atenta y el diálogo fraterno a cada miembro de la Asociación.
  • Acompañar los procesos grupales para que alcancen sus objetivos.
  • Promover que los jóvenes asuman su liderazgo y encaucen su protagonismo aceptando responsabilidades.
  • Educar a los miembros de la Asociación en valores humanos, cristianos y vicencianos a través de itinerarios formativos que favorezcan su crecimiento integral, y capacitar a los animadores que lleven adelante estos itinerarios.
  • Dirigir, junto con los jóvenes, la marcha de la Asociación en sus diferentes niveles. Será una dirección compartida que coordine la programación, ejecución y evaluación de la vida asociativa.
  • Promover la unidad y fraternidad entre los miembros de la Asociación y fomentar los vínculos con la Familia Vicenciana.

79º. Entre los Asesores se encuentran los Consiliarios de la Asociación que tendrán como funciones específicas:

  • Participar en las reuniones los Consejos en sus diferentes niveles.
  • Acompañar en el proceso formativo de los miembros, presidiendo las celebraciones más significativas de la Asociación.
  • Realizar el seguimiento y acompañamiento espiritual.

80º. Los Delegados/as de los Centros, Diócesis y Provincia, como Asesores de la Asociación, tendrán entre sus funciones:

  • Convocar, junto con el Presidente/a, el Consejo y las Asambleas de Centro, Diócesis y Provincia correspondientes.
  • Velar para que se consigan los fines de la Asociación en los diferentes niveles organizativos.
  • Coordinar las distintas actividades que se organizan en cada nivel.
  • Administrar junto con el Tesorero/a los recursos del Centro, Diócesis y Provincia.
  • Mantener una comunicación fluida con el órgano de gobierno inmediatamente superior.
  • Ser responsable de cumplir con las obligaciones de corresponsabilidad económica, información estadística, seguros de responsabilidad civil y protección de datos.

81º. Los Delegados/as de los Centros que no dependan de las Hijas de la Caridad o de los Misioneros Paúles asumirán las mismas funciones que éstos en sus propios Centros.

82º. La Asociaciónposibilitará la participación de otras personas como voluntarios y colaboradores, reconociendo su aportación y asumiendo las responsabilidades que ello implica.

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II. “ORGANIZACIÓN DE JMV”

1. ORGANIZACIÓN DE LA ASOCIACIÓN

1.1 Constitución de un Centro

83º. En las Comunidades de Hijas de la Caridad o de los Misioneros Paúles la iniciativa para crear un Centro de JMV corresponderá a la Comunidad de la casa, que lo solicita al Consejo Provincial correspondiente, quien presentará la solicitud de apertura al Consejo Nacional.

84º. Para la fundación de los demás Centros la iniciativa corresponderá al Párroco o a un grupo de adultos en la fe, que presentarán la solicitud al Consejo Provincial, quién lo trasladará al Consejo Nacional. Una vez aceptada la petición de fundación, el Director Nacional solicitará al Obispo de la Diócesis correspondiente la fundación del Centro y firmará el acta de creación. (Cf. Estatutos de JMV, 16.2).

85º. Un Centro quedará constituido cuando se extienda la correspondiente "patente". Mientras tanto será considerado un Centro en "iniciación".

86º. El cierre de un Centro podrá producirse por una de las siguientes causas:

  • inactividad total durante dos años completos,
  • decisión, previo diálogo con el Consejo Provincial, del Consejo Nacional.

1.2 Niveles de organización

87º. Con el objetivo de conseguir la participación y coordinación de los diferentes Centros en los que desarrolla la vida de Asociación, asumiremos cinco niveles organizativos:

  • Centro: cada uno de los Centros con patente.
  • Diócesis: todos los Centros que forman parte de una Diócesis o de un territorio interdiocesano.
  • Provincial: "Provincias canónicas" equivalentes a aquellas en que se organizan las Hijas de la Caridad.
  • Nacional: todos los Centros establecidos en España.
  • Internacional: nuestra Asociación forma parte de la Asociación Internacional “Juventud Mariana Vicenciana”.

88º. Cuando confluyan varias Provincias canónicas en una Comunidad Autónoma, la representación de la Asociación ante los organismos autonómicos la determinará el Consejo Nacional.

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2. ÓRGANOS DE GOBIERNO

89º. La Asociación en sus diferentes niveles contará con los siguientes Órganos de Gobierno:

  • Asambleas
  • Consejos
  • Cargos personales

2.1 Asamblea General Nacional

90º. La Asamblea General Nacional estará precedida de la celebración de las Asambleas de Centros y Provincias, donde se elegirán parte de los representantes que componen la Asamblea General Nacional, como marcan los Estatutos de JMV.

91º. Celebradas las Asambleas Provinciales, el Consejo Nacional elegirá a diez socios de pleno derecho no elegidos por sus Provincias y a cuatro asesores. Los miembros del Consejo podrán proponer tantas personas como crean conveniente, y serán elegidos por mayoría absoluta en las dos primeras votaciones y por mayoría simple en la tercera.

92º. Los representantes de las Comunidades Misioneras de JMV y Comunidades de Servicio, así como los representantes de las distintas Comisiones serán elegidos por sus miembros.

93º. Los ocho representantes de los socios adultos se elegirán en el Encuentro Nacional al que están convocados todos los socios adultos de JMV. Las Comunidades de Adultos podrán proponer candidatos. En la elección de los representantes se tendrá en cuenta la representatividad geográfica. En el Encuentro todos los participantes tendrán derecho a voz y un voto por Comunidad presente.

94º. El Consejo Nacional podrá invitar a la Asamblea General Nacional a personas vinculadas a la Asociación con derecho a voz.

95º. El Consejo Nacional delegará la preparación de la Asamblea General Nacional en la Comisión Permanente, que podrá contar con equipos de trabajo para servicios concretos: liturgia, secretaría, logística y medios de comunicación, entre otros.

96º. La Asamblea General Nacional se regirá por el Reglamento desarrollado a tal efecto.

2.2 Las Asambleas Provinciales

97º. La Asamblea Provincial será el órgano de representación de cada Provincia canónica de la Asociación. Será convocada por el Presidente/a y Delegada Provincial y se reunirá anualmente como preparación de la Asamblea General Nacional y para tratar los temas que atañen a la Provincia.

98º. Aunque los Consejos Provinciales tendrán la responsabilidad de decidir la forma de constituir la Asamblea Provincial (art. 34.5 de los Estatutos de JMV) se sugiere tener en cuenta estas orientaciones, con el fin de unificar los criterios de representatividad de las distintas Asambleas Provinciales.

Los socios con derecho a voto en la Asamblea Provincial serán:

  • Presidentes y Delegadas/os de cada Centro en activo.
  • Miembros de los Consejos Diocesanos.
  • Miembros del Consejo Provincial.
  • Jóvenes, miembros de pleno derecho, elegidos por las Asambleas de cada Centro, según la siguiente proporción:
    • Los Centros con 25 o menos socios de pleno derecho elegirán 2 representantes.
    • Los Centros que tengan entre 26 y 50 socios de pleno derecho elegirán 3 representantes.
    • Los Centros que tengan más de 50 socios de pleno derecho, elegirán 4 representantes.
  • 2 representantes de los socios adultos de JMV elegidos por ellos mismos.
  • Hasta un máximo de 8 Asesores (Hijas de la Caridad, Misioneros Paúles o socios adultos) elegidos por el Consejo Provincial.

El Consejo Provincial podrá invitar hasta un máximo de 8 personas más, con voz y sin voto, si lo considera oportuno.

99º. Será competencia de la Asamblea Provincial:

  1. Elegir los cargos provinciales.
  2. Elegir los representantes provinciales que participaran en la Asamblea General Nacional. En la elección de los cinco jóvenes sólo tendrán derecho a voto los socios de pleno derecho.
  3. Aprobar la memoria anual, balance de cuentas y presupuesto de la Provincia.
  4. Aprobar la programación provincial.
  5. Revisar y reflexionar sobre los aspectos fundamentales de la vida de la Asociación a nivel provincial.
  6. Preparar la Asamblea General Nacional.
  7. Proponer candidatos/as a los cargos nacionales de la Asociación.

100º. A la hora de elegir a los representantes para la Asamblea General Nacional se tendrá en cuenta como criterio la representatividad geográfica y la edad. Se procurará que al menos uno de los representantes de los socios de pleno derecho sea menor de 20 años.

2.3 Las Asambleas de los Centros

101º. Las Asambleas de los Centros serán convocadas por el Presidente y el Delegado/a de Centro al menos una vez al año. Tendrán derecho a participar todos los miembros del Centro, incluidos los socios infantiles, juveniles y adultos. Tendrán derecho a voto todos los socios de pleno derecho y el Consejo de Centro.

102º. Será competencia de la Asamblea de Centro:

  1. Elegir los cargos de Centro.
  2. Elegir los representantes del Centro que participarán en la Asamblea Provincial.
  3. Aprobar la memoria anual, balance de cuentas y presupuesto del Centro.
  4. Elaborar la programación de Centro.
  5. Revisar y reflexionar sobre los aspectos fundamentales de la vida de la Asociación a nivel de Centro.
  6. Preparar la Asamblea Provincial.
  7. Proponer candidato/as a los cargos diocesanos y provinciales de la Asociación.

2.4 Los Consejos

103º. Los Consejos serán los órganos básicos de gobierno de la Asociación a todos los niveles: Centro, Diócesis, Provincia y Nacional.

104º. En los respectivos Consejos se diferenciarán dos formas de funcionamiento: "Permanente" y "Pleno".

  • La Permanentedel Consejo se encargará de gestionar la vida cotidiana de la Asociación, dinamizando la realización del plan del año, y de resolver los asuntos urgentes. Se reunirá con cierta frecuencia, como mínimo tres veces al año,
  • El Pleno del Consejo se ocupará de la planificación, seguimiento y evaluación de las diferentes dimensiones de la Asociación, así como de los asuntos sobre los que le corresponde decidir como Órgano de Gobierno. Será conveniente que se reúna tres veces durante el ejercicio anual (de septiembre a agosto): al principio, durante el mismo y al final.

105º. Los Consejos serán los encargados de llevar a cabo la programación aprobada en Asamblea en el nivel correspondiente, preparando y organizando todo lo planificado.

2.5 Integrantes de los Consejos y formas de nombramiento de los mismos

106º. Podrán ser elegidos para formar parte de los Consejos en los diferentes niveles todos los jóvenes de pleno derecho así como los socios adultos de JMV.

107º. La Permanente de los Consejos de Centro, Diócesis y Provincia estará formada por:

  • Presidente/a
  • Secretario/a
  • Tesorero/a
  • Delegada/o
  • Consiliario

108º. El Pleno de los Consejos de Centro, Diócesis y Provincia estará formado por:

  • Todos los miembros de la Permanente.
  • Delegadas/os del nivel organizativo precedente.
  • Presidentes del nivel organizativo precedente, si no están ya en la Permanente.
  • Representantes de los socios adultos.
  • Otros miembros que el propio Pleno considere conveniente.

109º. En el Pleno de los Consejos de Centro, se buscará que estén representados todos los grupos de jóvenes mayores de 16 años así como los animadores y asesores que trabajen en el Centro.

110º. Todos los miembros de los Consejos tendrán derecho a voz y voto en el mismo, realizando un trabajo en equipo y compartiendo responsabilidades en la Asociación. Las decisiones se tomarán por consenso o, en su defecto, por mayoría de votos.

111º. Las reuniones de los Consejos se celebrarán, preferentemente, en fin de semana o festivo, con el objeto de facilitar la asistencia de todos los miembros del Consejo.

2.6 Cargos personales

112º. Los cargos personales serán elegidos de entre los miembros de pleno derecho, con una trayectoria mínima de dos años en la Asociación. Será elegido el candidato que en la primera o la segunda votación obtenga la mayoría absoluta de los votos o mayoría simple en la tercera votación.

113º. Para elegir al Presidente/a, el Secretario/a y el Tesorero/a Nacional se procederá de la siguiente manera:

  • Cada Provincia Canónica podrá presentar candidatos, acompañando su currículum que reflejará su vida en la Asociación.
  • El Consejo Nacional votará entre los candidatos para cada cargo y presentará a los tres más apoyados para la votación en la Asamblea General Nacional.
  • En la Asamblea General Nacional será elegido Presidente/a, Secretario/a o Tesorero/a el que obtenga la mayoría absoluta de los votos en la primera o segunda votación, o mayoría simple en la tercera.
  • El Director General ratificará como Presidente/a Nacional a aquel joven que resulte elegido en la Asamblea General Nacional.

114º. El Presidente/a, Secretario/a y Tesorero/a Provinciales serán elegidos por la Asamblea Provincial entre los candidatos presentados por las Asambleas de Centros y ratificados por su Consejo Diocesano y Provincial. Los candidatos presentarán el curriculum en el que se refleje especialmente su vida en la Asociación.

115º. El Presidente/a Diocesano será elegido por los Presidentes (o un representante en su ausencia) de los Centros de esa Diócesis, previa consulta a los miembros de los Centros reunidos en Asamblea. Los candidatos presentarán el curriculum en el que se refleje especialmente su vida en la Asociación.

116º. El Secretario/a y Tesorero/a Diocesanos serán elegidos por cada Consejo Diocesano entre los socios de pleno derecho que formen parte de dicho Consejo.

117º. El Presidente/a, Secretario/a y Tesorero/a de los Centros serán elegidos por todos los socios de pleno derecho en la Asamblea del Centro entre los candidatos presentados por los grupos. Los candidatos presentarán el curriculum en el que se refleje especialmente su vida en la Asociación.

118º. Los Delegados/as y Consiliarios serán nombrados de la siguiente forma: Las Hijas de la Caridad y miembros de la Congregación de la Misión por sus respectivos Superiores, y los socios de JMV adultos en la fe por el Consejo Provincial.

2.7 Funciones de los cargos personales

119º. Las funciones del Presidente/a de Centro, Diocesano y Provincial serán:

  • Convocar junto con el Delegado/a del nivel correspondiente las reuniones de Consejos y Asambleas y presidirlas.
  • Visitar y animar los grupos y Centros velando por el cumplimiento de los Estatutos y fines de la Asociación.
  • Acudir a los Consejos Diocesano, Provincial y Nacional trasmitiendo la información de un nivel a otro según corresponda.
  • Animar en su nivel el buen desarrollo del Proceso Catecumenal.
  • Promover que los animadores participen en las escuelas de formación que ofrece JMV de manera continuada.
  • Representar a la Asociación en ámbitos eclesiales y civiles manteniendo relaciones con la Familia Vicenciana y otras organizaciones.
  • Informar de sus actividades en el nivel correspondiente.

120º. Las funciones del Secretario/a de Centro, Diocesano y Provincial serán:

  • Acudir a los Consejos y Asambleas correspondientes.
  • Redactar las actas de las sesiones de Consejo.
  • Custodiar el libro de actas.
  • Llevar al día el número de socios y enviar las estadísticas anualmente a la Provincia canónica. El Secretario Provincial remitirá las estadísticas recibidas al Secretariado Nacional.
  • Redactar la memoria de actividades y otros documentos que se le solicite.
  • Informar a los socios de la marcha de la Asociación.
  • Llevar al día la correspondencia oficial.
  • Enviar en tiempo y forma las inscripciones para las diferentes actividades.

121º. Las funciones del Tesorero/a de Centro, Diocesano y Provincial serán:

  • Acudir a los Consejos y Asambleas correspondientes.
  • Llevar el libro de contabilidad.
  • Impulsar el espíritu de corresponsabilidad económica entre todos los miembros de la Asociación, asegurando el pago de las cuotas, campañas, cuota misionera, inscripción a la revista de JMV, inscripciones a actividades, etc.
  • Preparar, con la Comisión permanente de cada Consejo, los presupuestos para su posterior aprobación por los Consejos correspondientes.
  • Realizar la solicitud y justificación de subvenciones a distintos organismos, comunicando todo el proceso al Secretariado Provincial y Nacional.
  • Informar una vez al año, y siempre que lo requiera el Consejo, del estado de cuentas del Centro, Diócesis o Provincia.
  • Tener su firma reconocida en la cuenta a nombre de la Asociación junto con el Delegado/a de Centro, Diócesis o Provincia.
  • Discernir, junto con el Consejo correspondiente, los criterios que han de guiar la economía de la Asociación.

2.8 Duración de los cargos

122º. Los cargos y oficios en la Asociación serán elegidos o nombrados por cuatro años, renovables por otros cuatro años, una sola vez.

Dentro de los Consejos de los diferentes niveles se procurará que no todos los cargos se renueven al mismo tiempo.

123º. A todos los niveles los Presidentes/as, Secretarios/as y Tesoreros/as serán miembros de pleno derecho al ser elegidos. Si en el ejercicio de sus funciones rebasaran la edad por la que se pasa a ser socio adulto, continuarán en el cargo hasta la finalización de su mandato.

2.9 Dimisión y cese de los cargos

124º. Quien presente su dimisión, lo hará por escrito al Consejo al que pertenezca, indicando los motivos que le han llevado a la toma de la decisión. El Consejo puede solicitar su permanencia en el cargo hasta que sea elegido o nombrado el sucesor, por un plazo máximo de seis meses a partir de la presentación de la dimisión.

125º. Cada Consejo podrá solicitar el cese, por motivos graves y por el incumplimiento reiterado de sus funciones a cualquier persona que tenga un cargo en el ámbito de influencia de su Consejo, habiendo consultado al Consejo superior inmediato.

126º. En el caso de dimisión o cese de algún cargo, el Consejo determinará un sustituto de entre sus miembros, que asumirá sus funciones temporalmente hasta que sea posible la elección de uno nuevo.

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3. ECONOMÍA

127º. La gestión económica en JMV se hará en clave de corresponsabilidad y con el objetivo de avanzar hacia la autofinanciación de la Asociación. Todos los miembros aportarán las cuotas establecidas para cada tipo de socio y se sentirán responsables de conseguir fuentes de financiación económica que estén de acuerdo con nuestros fines

128º. La Asociación usará los bienes con responsabilidad a fin de que repercutan en favor de los miembros que tienen menor poder adquisitivo y de los más desfavorecidos de la sociedad. Se buscará la progresiva participación de los jóvenes en el uso responsable del dinero tomando conciencia y haciendo realidad la comunión de bienes.

129º. Para participar en los gastos de funcionamiento del Secretariado Nacional e Internacional, seguros de voluntarios y catequistas, gastos de representación y otros gastos, se establecerá una cuota anual, que los socios abonarán en sus Centros, desde los que se enviará, en la proporción que establezca la Asamblea General Nacional, a propuesta del Consejo Nacional, para los diferentes niveles: Centro, Diócesis, Provincia Canónica y Secretariado Nacional.

130º. La cuantía de la cuota se establecerá en la Asamblea General Nacional, a propuesta del Consejo Nacional, y se tendrá en cuenta la etapa en la que se encuentren los miembros de la Asociación, diferenciando tres niveles:

  • Socios infantiles y juveniles
  • Socios de pleno derecho
  • Socios adultos

131º. La Asamblea General Nacional, a propuesta del Consejo Nacional, fijará las cuotas con las que cada Provincia colaborará a la financiación económica de las Comunidades Misioneras de JMV.

132º. Para sufragar los gastos de la Asociación se programarán actividades que potencien acciones solidarias de grupo o comunidad, así como actitudes personales de generosidad, siguiendo criterios éticos, de consumo responsable y cuidado del medio ambiente. En todos los casos estarán autorizadas por el Consejo del nivel correspondiente.

133º. Para instalar una actividad mercantil en cualquier espacio de JMV o en nombre de la Asociación se solicitará la autorización de los responsables del nivel correspondiente y de quien organice el evento. El tipo de mercancía y los precios de venta de la misma estarán autorizados por el Consejo del nivel correspondiente.

El destino de los fondos recaudados por estas actividades lo determinará el Consejo correspondiente, velando porque se cumpla el fin por el que se realizó dicha actividad. En todos los casos existirá un libro de cuentas en el que se reflejen todos los movimientos: entrada de mercancía, venta y beneficios. Estas actividades nunca se realizarán a título personal.

134º. Cada uno de los Consejos velará para que se lleven al día los libros de cuentas y se realicen los presupuestos-balances correspondientes por años civiles. El Tesorero/a del nivel correspondiente realizará esta función.

135º. Las diferentes cuentas bancarias estarán a nombre de la Asociación. Las firmas reconocidas serán las de la Delegada/o y del Tesorero/a del nivel organizativo correspondiente.

136º. El Tesorero/a Provincial enviará un informe anual de cuentas al Secretariado Nacional.

137º. Todos los ingresos y gastos relacionados con las Comunidades Misioneras de JMV y los proyectos misioneros se harán a través de una cuenta bancaria específica del Secretariado Nacional, garantizando la máxima transparencia y la intención del donante.

138º. El Consejo Nacional designará una Comisión de Economía como apoyo y consulta para resolver las cuestiones económico-contables de la Asociación. Esta Comisión estará formada por:

  • Presidente/a, Tesorero/a, Director y Delegada nacionales
  • Dos miembros nombrados por el Consejo Nacional y ratificados por la Asamblea General Nacional.

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4. DIMENSIÓN INTERNACIONAL DE LA ASOCIACIÓN

139º. JMV de España, como miembro de la Asociación Internacional “Juventud Mariana Vicenciana”, asumirá los Estatutos internacionales de “Juventud Mariana Vicenciana”, y estará vinculada con el resto de asociaciones nacionales de JMV a través del Consejo Internacional y del Secretariado Internacional.

140º. JMV de España participará en la Asamblea General Internacional que se celebra cada cinco años. Estará representada, según marcan los Estatutos de “Juventud Mariana Vicenciana”, por dos miembros, elegidos en Asamblea General Nacional, siendo uno de ellos el Presidente/a Nacional. También participarán los Asesores Nacionales, quienes pueden intervenir en los debates pero sin derecho a voto, según marcan los Estatutos Internacionales.

141º. La programación nacional tendrá en cuenta los retos, compromisos y otras directrices aprobadas por la Asamblea General Internacional.

142º. El Secretariado Nacional contribuirá con una cuota anual al sostenimiento del Secretariado Internacional y de las actividades internacionales.

143º. JMV de España participará en las actividades programadas desde el Consejo Internacional a las que sea convocada e invitará a los miembros del Consejo y Secretariado Internacionales a sus actividades.

144º. Desde el Secretariado Nacional, JMV de España informará al Secretariado Internacional enviando anualmente el informe económico y de actividades.

145º. Colaboraremos en los medios de comunicación del Secretariado Internacional, especialmente con la Web y el Boletín Internacional.

146º. JMV de España mantendrá comunicación e intercambio de materiales y experiencias con otros países a través del Secretariado Internacional, y expresará su solidaridad mediante la colaboración en los fondos solidarios y “hermanamientos”.

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DOCUMENTOS INSPIRADORES DEL “ESTILO DE VIDA Y ORGANIZACIÓN DE LA ASOCIACIÓN JMV”

 

  • Estatutos internacionales de “Juventud Mariana Vicenciana”, Roma 1999.
  • Estatutos de la Asociación “Juventudes Marianas Vicencianas” de España, Madrid 2005.
  • Estilo de Vida y Organización, Madrid 1995.
  • Procesos formativos y desembocadura en JMV, Madrid 2005.
  • Rol y tareas de los asesores en JMV, Madrid 2002.
  • Documentos de la Asamblea Extraordinaria de JMV de España, Torre de Benagalbón 2004.
  • Documento de espiritualidad y organización de las Comunidades laicales vicencianas de JMV.

Texto aprobado en la III Asamblea General Nacional de JMV de España.

Madrid, 28 de marzo de 2009.

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